Se aconseja empezar por el capítulo UNO porque de lo ilógico, esto parecería los más coherente.
ANSIEDAD Y HAMBRE
(Publicado el 4 de enero de 2009). (39)
Dos matrimonios transcurrían alegremente la sexta década de sus vidas. Viajaban juntos, desde hacía muchos años, en armonía completa. Siempre lo habían hecho en auto o en avión. La pareja un poco mayor la conformaban Sabina y Roque. No eran buenos organizadores pero acompañaban con placer y puntualidad prusiana. El otro matrimonio, el de Begonia y Carlos, era el más emprendedor. Ella en especial. Tenían una característica en común: estaban poseídos por la gula, odiaban las hambrunas y amaban las grandes comilonas.
Una tarde, mientras planeaban otro viaje, Begonia dijo:
-¿Les gustaría hacer un crucero?
-¿Un crucero?- -¿No nos sentiremos encerrados?- -¿No nos aburriremos?-
Al día siguiente la cicerone del grupo de los cuatro trajo la boletería completa. Era para el Crucero Costa Allegra de Buenos Aires a Rio de Janeiro, para el mes siguiente. Hubo un acuerdo inmediato.
Cuando embarcaron, producto del atropellamiento y del apetito habitual, no escucharon las indicaciones de los parlantes ni leyeron los instructivos. Enfilaron como toros enceguecidos hacia el comedor. Era casi mediodía. Todos los pasajeros estaban sentados o parados junto a las mesas del Gran Salón. Tenían sus grandes salvavidas color naranja ya colocados.
Roque dijo con temor: ¡Hay comedor y canilla libres! -¿Y ahora como haremos para almorzar con los salvavidas puestos?-
¡Era el simulacro de naufragio!
COLAS
(Publicado el 11 de enero de 2009). (40)
Tengan por seguro, mis lectores rabones, que no me voy a referir a: “la cola de los cometas”; a “hacer la cola para pagar”; a tener “cola de paja”; a la de los carpinteros y menos aún la sustancia estimulante llamada “cola”.
¡Creo que ya adivinaron! Me ocuparé hoy de “las colas de las damas” (si es posible bien levantaditas).
Suele suceder que una buena cola puede traer cola (a veces con consecuencias tremendas).
Permanecieron durante siglos en el más rígido ostracismo (tan cubiertas y excluidas que parecían que no hubieran existido nunca) ¡Pero sí que tenían realidad material!
Con el paso de los años se hicieron más desfachatadas (las colas y por qué no sus portadoras), que se presentan a cualquier hora y con o sin motivo. Casi no hay avisos de diarios, revistas y TV que no muestren una buena cola, hasta para hacer promoción de biberones o de pólizas de seguros.
La O.M.S. reconoce en la actualidad 15 clases de colas:
1) Extrachata. 2) Vedettes. 3) Siempre de pie. 4) Colibajas. 5) Culinadas. 6) Disimuladas. 7) Tipo flan. 8) Con arandela. 9) De dos plazas. 10) De dos piezas… 11) Feo. 12) Wolkswagen.13) Arquitectas. 14) Culanas de tal. 15) Culialtas.
¡Es evidente que las COLAS sanarían mejor si le cambiamos la “o” por la “u” y la “a” por la “o”!
EL SIGLO DE LAS SIGLAS
(Publicado el 18 de enero de 2009). (41)
El titulo, más que un juego de palabras es una gran verdad. Vemos a diario como pululan las abreviaturas formadas por las iniciales, para designar entidades, sistemas o actividades en distintas disciplinas. ¡Ni que hablar de las siglas de la computación!
Tal es su influencia que me parece que “las siglas son hijas de la computación”. Veamos ejemplos:
Empezaremos con Mamá Computación: C.P.U., R.A.M., P.C., WWW, H.T.T.P., E.X.E., A.C.D.C.,: Bill Gates.
Ingenieros: C.E.R, N.I.C, A.F.I.P, LASC.F.,I.R.A.M, P.V.C, : I.V.A.
Médicos: C.A.R.E, T.G.O, C.K, L.D.L, S.P.E.C.T, N.T.G, : I.O.M.A.
Contadores: J.I.T, D.D.I, F.M.I,S.A, B.C.R.A, S.I.A.P,: D.G.I.
Curas: I.N.R.I., D.deJ.C., P.2, A.C.A., E.X., M.T., : Q.E.P.D.
Maestras: E.P., E.S., S.A.D.O.P., D.I.E.P.R.E.G.E.P., E.G.B, :¡Silencio!
Mis lectores cibernéticos: ¿Están de acuerdo con el título? ¿Tal vez sugerirían “Siglos de Siglas”? ¡Internet jamás desaparecerá!
Ahora una pequeña anécdota:
Todos tenemos tendencia a rechazar la adjudicación de conocimientos nuevos, aun deseándolos.
-¡Querés que te enseñe a jugar al ajedrez?
-¡No me gusta!
-¿Te gustaría saber bailar?
-¡No quiero!
Un señor algo mayor y viudo, se negaba aprender computación. Un hijo, muy resolutivo, le mandó la computadora con una profesora incorporada.
Después de un tiempo terminó enamorado de la computadora y de la profesora.
Se casó con ambas.
(Publicado el 25 de enero de 2009). (42)
La Frase “juventud, divino tesoro” ha sido repetida hasta el cansancio. Rubén Darío y su elocuencia invalidarían todo intento de explicarla.
Ahora, mis lectores veteranos: ¿Pensaron que todas las edades tienen su encanto? ¿Qué les parece si hoy reflexionamos sobre otra expresión, que me adjudico con mucha modestia: “vejez, divino tesoro”?.
Tener un pilón de años… Tener un piloncito de años (tampoco la pavada) trae sus ventajas. Si te olvidás de algo te justificarán: “¡Ya tiene edad para no acordarse de todo!” (Aunque nunca te perdonarán si dejás la puerta de calle o el gas abiertos). Menos aún, si salís a la vereda sin pollera o sin pantalones).
No tendrás inconvenientes en salir con una mujer más joven, ya que te justificarán también: “¡Que abuelo tan amable!”(Aunque algo similar pasaría si usted, mi buena y veterana señora, paseara con un jovencísimo taxiboy).
Te está permitido regar todo alrededor mientras mojás tus alegrías del hogar.
Tenés la posibilidad de repetir la misma cosa dos o incluso tres veces. (Aunque si las repetís diez veces, en corto tiempo: ¡Qué mal te veo!).
Dar algunos consejos (nunca demasiados). Te alentarán con poco entusiasmo diciendo: “Por algo peina canas”.
Podrás acostarte y levantarte sin horarios fijos, salvo para tomar tus remedios.
Mirarás por arriba de tus anteojos, sin complejos.
Finalmente, estarás en condiciones de decir, sin compromisos, las verdades sobre cosas que te atosigan.
¡Divino tesoro!
(Publicado el 1º de febrero de 2009). (43)
Existen muchas frases o pensamientos medulosos, expresados por ilustres desconocidos o simples juanes perez. Algunos llegaron a trascender como aquellos que dicen: “Muero contento. Hemos batido al enemigo”, del Sargento Cabral.
“El oro ha muerto más almas que el acero cuerpos”, de Walter Scott.
Muchos son los pensamientos tontos, que bajo el título de frases célebres se adjudicaron a personajes famosos, como la conocida expresión: “Sangre, sudor y lágrimas”, reconocida de Winston S. Churchill, presuntamente escrita por su secretario y leída por un relator de la BBC, quién imitó su voz según fuentes dignas de crédito.
“Humanizar el carácter y hacerlo sensible aún con los insectos que nos perjudican” máxima atribuída al General San Martín. En ella sorprende que un distinguido militar fomente la protección de moscas, arañas, ciempiés y demás bicharracos. En esta máxima el Libertador se apoyó en Stern quien parece que había dicho a una mosca, abriéndole la ventana para que saliese: “anda pobre animal. El mundo es demasiado grande para los dos”.
Frases parecidas y mucho más talentosas deben haber sido pronunciadas por amas de casa irascibles, temerosas de que sus familiares matasen las moscas contra la pared o sobre una cortina, produciendo las inconfundibles y repugnantes manchas por todos conocidas.
¿Ahora quieren una super corta? “¡Eureka!” Voz griega que significa: “Lo he hallado”.
Se la adjudica a Arquímedes, no cuando dio con la ley del empuje de los cuerpos sumergidos en el agua, sino cuando incursionó como maestro joyero y determinó la proporción de oro y de plata de una corona hecha para Hieron, antes de que éste la empeñara. Aseguran que Arquímedes corrió por las calles desnudo y gritando como un loco: ¡Lo he hallado! Esto causó gran algarabía entre las damas atenienses y entre los no menos curiosos trolos del Dodecaneso.
¿Ahora, por qué no puedo adjudicarles frases a algunos personajes celebérrimos?
¡Ahí va una!
Existen cuatro reinos: el animal, el vegetal, el mineral y el mío: Reina Sofía.
Y la última, anónima: “Comedores de salvado: si bien no adelgazaréis ni moveréis vuestros vientres más a menudo, haréis heces copiosas e inolibles. No olvidéis que los etruscos también comían salvado pero sus heces ya no huelen mal. El tiempo todo lo corrige”.
Sir Jhon Ross 1789 había usado el afrecho, que se utilizaba para alimentar a los animales, como estimulante intestinal. En 1900 se le concedió el nombre más delicado de salvado, y a su autor, la orden del Marlo de Oro.
¿SEÑOR O SEÑORITA? ¿GENERAL O SARGENTO?
(Publicado el 8 de febrero de 2009). (44)
¿No les ha sucedido no saber como denominar a ciertas personas, según su exacta ubicación en el escalafón humano o social? ¿Cómo dirigirse a una dama de cincuenta agostos, coqueta y gutural? ¿No saber si decirle señora o señorita? ¿No les pasa lo mismo ante un uniformado cuyo rango desconocen? ¿O frente a una jovencita, en la edad de la pava, a quien no saben si decirle nena o señorita?
Trataremos de seguir algunas reglas:
Reconocimiento de sexo: cada vez se torna más difícil, con el uso del pelo largo y el jean. Resulta complejo diferenciar a una joven hombruna de un muchacho delicado. Ante la duda es mejor decirle señor a ambos.
Estado civil: si es una nena un poco crecida, usemos, sin lugar a dudas: señorita. Si estuviera embarazada, seria preferible decirle: señora. Sin embargo todas las reglas tiene su excepción: las maestras. No admiten otro trato que no sea: señorita. Combina muy bien con sus tendencias a ser aniñadas, amigas de los diminutivos, de las eñes y de las voces aflautadas.
Profesiones: es fácil cuando nos dirigimos a un médico, ingeniero o contador. En cambio dudamos como designar al odontólogo, químico, farmacéutico o kinesiólogo.
Creo que si le encajamos un enfático Doctor, con fuerte pronunciación de la C y de la R, quedarán chochos.
Existe una manía por el uso de guardapolvos doctorales y chaquetillas primorosas por carniceros, pedicuros y vendedores de pescado. Aquí el asunto quema porque tampoco es cuestión de andar doctorando a todo el mundo. Necesitamos usar nuestra perspicacia. Nos guiaremos por la facha y el lenguaje. También nos podemos orientar por el tipo de manchas en los guardapolvos y por el olor, con excepción de los vendedores de pescado y de los ginecólogos.
Rango: ante un señor uniformado, en especial después de una contravención, es preferible conferirle algún grado de más: al oficial decirle capitán y al sargento Superintendente, pero no exagerar.
¡Los sueldos son tan distintos!
MELONES Y SANDÍAS
(Publicado el 15 de febrero de 2009). (45)
Mis lectores horticultores:
Tota empezó un día a quejarse de dolores de espalda que se iban acentuando a lo largo del día. A veces, un breve reposo boca arriba, la aliviaba un poco. Cuando volvía su Toto de trabajar todo el día, lo recibía con un: -¡Qué dolor en mis paletas!- Toto salía del paso diciéndole: ¡Tomate un ibupirato o un diclofenato!- (estaba empleado en una droguería y coqueteaba con los nombres de los genéricos).
En los ratos libres cultivaba cucurbitáceas, ¡Los agarré desprevenidos!: Son los melones y las sandías. Con tantos dolores de la Tota (aunque es poco semántico decir la Tota o el Toto, me resultan más gráficos y agradables), resolvieron consultar con un médico, amigo del Toto.
Llegó el día de la consulta. En el consultorio solamente estaban dos visitadores médicos (que no es poca cosa).
Cuando el tordo percibió la presencia de dos pacientes reales, acortó todo lo que pudo la entrevista con los Agentes de propaganda médica. Pasaron los Totos.
-Buen día doctor- dijo el Toto. Le traigo a mi señora porque tiene mucho dolor de espalda.
-¡Te voy a hacer unas preguntas y luego te reviso! –le dijo a la Tota, que estaba avergonzada y sentada en una puntita de la silla.
-¿Desde cuándo te duele? ¿Aumenta al fin del día? Sin esperar respuesta dijo- ¡Te voy a revisar!
La Tota se sacó la blusa. Un corpiño encorsetado contenía, a duras penas, a dos enormes senos que se obstinaban en evadirse.
-Toto, esos pechos le provocan a tu señora alteraciones en la columna y en todo el resto de su esqueleto ¿Pesarán cinco kilos cada uno?-
-Yo creo que sí- dijo el Toto. –Tengo experiencia porque cultivo, para pasar el rato, melones y sandías.
-Mi querida paciente, la voy a tener que operar. -¡Voy a tener que reducir el tamaño de los senos!-
-Pero doc. –dijo el Toto, casi llorando:
¡ME VOY A QUEDAR SIN MI RECREO!
MORELEJA: Señores amigos: jugar con los melones y las sandías de la quinta de una señora, es a lo sumo un pecado venial y resulta una práctica muy tonificante. También es aconsejable hacerlo con los limones y con el monte.
Estimadas señoras: Que los caballeros jugueteen en vuestros bellos jardines, las llenará de alegría y las devolverán, en un pasado muy lejano, al Olimpo, que nunca debieron abandonar.
(Publicado el 22 de febrero de 2009). (46)
Muchas ciudades del mundo son identificadas por imágenes que les son propias. París por su torre de Eiffel, Nueva York por su estatua de la Libertad , Roma por el Coliseo. Y Buenos Aires, por el obelisco y el bandoneón, que a su vez simbolizan al tango. (En esto les ganamos 2 a 1 al resto de las capitales.)
Conviene aclarar, sin embargo, que ni el obelisco ni el bandoneón son autóctonos (aunque esto, claro está, no les resta mérito alguno). Como sucede con los países jóvenes, nuestros símbolos pertenecen a otras culturas y a épocas más antiguas: los obeliscos son los emblemas arquitectónicos más viejos del Egipto de los faraones, mientras que la invención del bandoneón se atribuye a los chinos, en épocas remotas. Ocurre que un alemán tuvo la gran idea de construir uno portátil y fue así como estos bellos instrumentos llegaron a Buenos Aires en 1862. Quince años después nacería el tango. Gardel, Discépolo, la década del cuarenta, Goyeneche…
Mis lectores tangueros: ¿se imaginan al bandoneón, ondulante y torcido, intentando bailar con el obelisco, inmóvil y patadura?
REYES MAGOS
(Publicados el 1º de marzo de 2009). (47)
Aunque los reyes han perdido vigencia en nuestro medio y en las moribundas monarquías europeas, persisten las reinas y los reyes de distintos grupos musicales, productos reginales y países. Los que realmente todavía se la aguantan bastante bien son los REYES MAGOS.
Las costumbres gringas, han impuesto junto con Cola Cola y la música, entre otras mil cosas, a Papá Noel. Nosotros nos aferraremos al recuerdo de los autóctonos Reyes Magos.
Mis seguidores veteranos y de los otros. -¿Recuerdan la emoción con la que nos acostábamos las noches del cinco?-,-¿Nos traerían algo de todo lo que habíamos pedido?-.-¿Sería suficiente el pastito y el agua que le preparábamos a los camellos?-
Por la mañana, a veces mucho antes, íbamos a ver el contenido de nuestros zapatos…
¡Muchas alegrías! ¡Algunas decepciones! Pese a que nuestras exigencias eran racionales, corrían épocas de vacas flacas.
Nunca faltaba una prima grandota o el amigo con más años, que nos develaban el secreto. ¡Todavía odio a una parienta que me lo dijo! ¡Yo tan sólo tenía diez y ocho años! ¡Ni siquiera mi novia me tiró algún dato!
MITOS Y LEYENDAS EN LA MEDICINA
(Publicado el de 8 marzo de 2009). (48)
Mis sanos lectores (no excluyo a mis lectores enfermos, porque están casi curados): hoy me ocuparé de fábulas, generalmente falsas, relacionadas con el arte de curar. Solían transmitirse de padres a hijos, generalmente en forma oral y a través de las generaciones. Se cumplían religiosamente, aunque los resultados siempre han sido dudosos. No para los actores de esos momentos, sino para la posteridad, en la que estamos involucrados. Nuestro deber es desacralizarlas.
Es imposible citarlas a todas. Veamos algunas:
* Cuando estabas muy transpirado, antes de tomar agua de la canilla, te hacían mojar las muñecas, las de la articulación del antebrazo con el carpo (no las de jugar).
* Ponerle a un presunto insolado, una toalla con un vaso de agua invertido sobre la cabeza. Si hacía globitos se confirmaba el diagnóstico.
* Si una culebrilla (herpes zóster) se alargaba, hasta tocarse la cabeza con la cola, te morías.
* Si se te cruzaba un gato negro, espichabas (lunfardo: morir).
* Si te ponías bizco, a propósito, y te “daba una corriente de aire” te quedabas así para siempre.
* Si un sapo te meaba en las manos te salían “verrugas” y si lo hacían en tus ojos “te quedabas ciego”.
* No lavarse la cabeza y menos aún bañarse, si estabas con la menstruación, porque “se te cortaba y sonabas”.
* No comer sandía y vino.
* Si las líneas de la vida de tus palmas eran cortas, te morías pronto (no convenía hacerlo a mayores de 90 años).
* Que “el corazón no duele”, barbaridad que llevó a no consultar al médico y terminar muriendo con un flor de infarto.
* Creo que nunca dejarán de aparecer mitos nuevos. La televisión, en esos largos mensajes para América Latina, nos inunda de falsas promesas.
¡APURENSE QUE NUESTRAS OPERADORAS LOS ESTAN ESPERANDO!
PAPIROS
(Publicado el 15 de marzo de 2009). (49)
Según el departamento de Egiptología del Museo Británico (clásico saqueador del Museo del Cairo) el chiste más viejo del mundo sería egipcio. Fue escrito en una tira de papiro. Traducido diría algo como: “¿Cómo entretienes a un faraón aburrido?”
-"Envía, Nilo abajo, una barca llena de jóvenes atractivas, cubiertas tan sólo con redes, e invita al Faraón a que salga a pescar”.
Hizo la casualidad que en un viaje de placer a Sicilia, pasara frente a un local que vendían pinturas egipcias, realizadas en papiro. Todas eran de reciente data y preparadas para los turistas. Intenté comprar papiro virgen (sin grabados). ¡Me echaron de mala manera y en italiano! Seguí a mis compañeros de viaje y, de casualidad, vi que en una feria vendía papiro virgen. Compré lo poco que tenían.
Un tiempo después, en el 2000, se me ocurrió hacer una serie con escenas egipcias, de la época de los Faraones. Después de muchas penurias para dibujar, con mi plumín, sobre el papiro, surgió una serie que presenté en varias muestras. Relataré algunas:
-Un egipcio le pregunta a otro:
-¿Cuál es el buey que orina más?-
-¡No sé!-
-¡El Buey Apis!-
Dos profesores comentan:
-¡Pescamos a este alumno con un machete!- (el pobre llevaba sobre los hombros una piedra enorme grabada con caracteres egipcios).
Un egipcio, de un friso, le dice a otro:
-¡Hace 5000 años que me muero por mirar al frente y ver a los turistas!-
Una dama egipcia le dice a otra:
-¡En tu futuro veo una momia!-
Un nene le pregunta a unas momias, en el Museo del Cairo:
-Señoras momias: -¿Ustedes inventaron las curitas?
Un cliente le decía a un obrero que esculpía una piedra:
-¿Me saca una litografía, para carnet, de frente y perfil?-
-¡Sólo saco perfiles!-
Mi lector añejo: Si alguien compara tu piel con el papiro: ¡Siéntete orgulloso!-.
¡Muchos siglos te contemplan!
(Publicado el 22 de marzo de 2009). (50)
Así como San Luis tiene su canción-himno: Calle angosta, de José Zabala, difundida por Los Chalchaleros, las mujeres merecerían un desagravio por los “talles angostos”. En este caso los autores son desconocidos y los distribuidores: todos los comerciantes que los venden.
-¿Por qué las mujeres normales o un poco “rellenitas” no tienen derecho a usar vaqueros?-
Hace más de un año se prohibió, por ley, la producción de talles ínfimos. Actualmente a casi un año, sólo el 25% la cumple (pasa lo mismo con el resto de las leyes). Ya que por la vía legal no pasa nada, descomprimidas y amadas lectoras, les diseñé un plan con algunas guías de familiares, amigas, modistas y "transeúntes" (aclaro que de modisto no tengo nada).
-Comprar dos vaqueros “talle angosto”.
-Desarmarlos con prolijidad.
-Unirlos entre si por las piernas, caderas, cintura y tiro (largo, medio o corto).
De esta operación resultaría un “pantalón clonado” más grande. Con cada arreglo se podrían iniciar acciones legales, que unidas tendrían más “fuerza”. Buscarían una “abogada” que estuviera buena en ambos sentidos de la palabra (por ese motivo, tampoco ella lo podría usar). Ganarían el juicio y corregirían a los vendedores deshonestos.
Los defectos que pudieran quedar, con la nueva compostura se solucionarían, con tachas, cintas de colores y flores pegadas. Crearían pantalones más anchos y “barrocos”. Con este nombre se podría bautizar a este nuevo producto femenino.
LA RISA
(Publicado e 28 de marzo de 2009). (51)
¿Sabían ustedes, mis lectores sonrientes, que se necesitan cuarenta músculos para fruncir el ceño en expresión de enojo o desagrado, y sólo quince para reír? El que nunca ríe no sabe lo que se pierde.
Si alguien dice: "¡García es una risa!" no es una ofensa, es una alabanza.
El animal nunca ríe, el hombre, sí. ¿Es un animal el hombre que no ríe?
El animal exterioriza su alegría moviendo la cola, saltando o haciendo monerías. Quiere decir que el mono es un ser alegre.
Finalmente, si la risa es salud: entonces que los enfermos se rían por lo menos cuatro veces por día.
Ahora, veamos algunos ejemplos.
-Cubierta con las manos: Desdentada o con mal aliento.
-Húmeda I: Los que salpican.
-Húmeda II: La risa de las dentaduras postizas, durante la noche, dentro del vaso de agua.
-Permanente o estereotipada: Falsa simpatía (o dientes muy salientes).
Y también está la comprometedora, la complaciente, la contagiosa, la risa guaranga, la anticipada y la tardía, la risa inoportuna, la fingida, la risa fácil, la nerviosa. Están los que se mean, se cagan o se mueren de risa, la contenida y la estrepitosa, la cristalina, la cínica, la traviesa, la risa provocativa y por último, por el momento, la más triste: la sardónica.
(Publicado el 5 de abril de 2009). (52)
La medicina moderna ha dado pasos trascendentales en corto tiempo. Uno de ellos es, sin duda, la invención del marcapasos. El pionero de estos artefactos fue Heyman, quien estimuló el corazón con un generador externo. En 1958, el doctor Senning diseñó el primer marcapasos con el generador implantado dentro del cuerpo, parecido a los actuales. Los modernos son cada vez más pequeños y activados con litio. Sus parámetros pueden modificarse para adecuar, por ejemplo, la frecuencia a las distintas necesidades. Un cable fino y flexible sale del generador y se inserta dentro del corazón. Éste puede cumplir, así, la función de bombear la sangre. Otra función es la de corregir los defectos de la conducción de los estímulos eléctricos. Algo parecido a lo que sucede con las casas antiguas, que requieren el cambio de los cables de la instalación eléctrica porque los originales ya están jovatos.
Pero marcapasos también son los milicos, los sardos (sargentos) del ejército o de la policía, en especial los sufridos soldaditos. Y también lo son nuestras preciosas compañeras, muy aficionadas a hacernos marcar el paso. Además, recordemos que muchos de los que marchan pierden el paso. Esos pasos, ¿los tendríamos que ir a buscar en el Salón de los Pasos Perdidos, de nuestra Casa de Gobierno?
-¡Soldado Mendieta! ¿Por qué marcha haciendo giros?
-¡Mi sargento! ¡Me afanaron el zapato izquierdo y yo sólo pude chorear otro izquierdo!
CONVERSACIONES METEROLÓGICAS
(Publicado el 12 de abril de 2009). (53)
Hay muchas personas que sólo mantienen conversaciones meteorológicas. Quiere decir que se caracterizan por comentarios como éstos: "¡Qué calor!", "¡Qué frío!" o "¡Tiempo loco!". A veces pueden incluso ir más allá y aventurarse con algún interrogante del tipo "¿Lloverá?". Pero de ese tema no se mueven.
La meteorología es una de esas cosas que tienen una apreciación científica y otra popular e intuitiva. Con respecto a la primera, mis queridos y atormentados lectores, no estoy capacitado para entretenerlos. Pero sobre la segunda, creo que todo el mundo sabe que el hombre de campo hace una buena predicción del tiempo con la observación del cielo, el reconocimiento, dirección e intensidad de los vientos o el comportamiento de los animales e insectos. Las siguientes son algunas de las leyes inexorables tomadas del decálogo del meteorólogo intuitivo:
* Si las hormigas van en procesión y los tábanos están muy molestos: lluvia en puerta.
* Si las vacas mugen y se juntan: ídem.
* Si el sol se pone entre nubes rojizas: pronóstico de buen tiempo.
*Si llueve torrencialmente: otra vez posibilidad de lluvia.
De paso no viene mal recordar algunos dichos sobre el tiempo: "A mal tiempo, buena cara"; "El tiempo todo lo cura" (los médicos estamos en desacuerdo furioso); "Tiempo al tiempo"; "A su tiempo maduran las uvas"; "Al que tiempo toma, tiempo le sobra"; "El tiempo aclara las cosas"; "El tiempo es oro" (el refrán preferido de los joyeros); "Tiempo ido, tiempo perdido"; "Tiempo malgastado nunca es recobrado".
¡Qué calor!
¡Qué frío!
(Publicado el 19 de abril de 2009). (54)
Los fanáticos del sol permanecen horas expuestos al Astro Rey, inmóviles y haciendo gestos para evitar cocinarse con las arrugas marcadas y lograr un tostado parejo. Muy de vez en cuando se acuestan boca abajo o de costado. No dejan de aplicarse los más diversos protectores solares con filtro UV-B y UV-A, aprobados por la FDF (Food and Drug Administration). Los rostros de los amantes de la tez cubriza, esbozan una sonrisa, si el bronceador tiene más de 50 de protección. La pregunta del millón es si mientras se tuestan, tiesos, con los ojos cerrados y sin comunicarse ni con sus hijos, ni con sus parejas ni con sus amigos, duermen o piensan. En el primer caso los admiraría. En el hipotético caso de que pensaran, me gustaría saber cuáles son los temas.
Mis lectoras y lectores con piles caribeñas: ustedes me podrán ilustrar sobre esa temática ¿meditan sobre amores, amoríos, poder, dinero, juventud eterna, belleza superlativa, ser centro de todas las miradas o demostrar, al regreso, que estuvieron en el mar? ¿O será que la falta de comunicación es por agotamiento de los temas?
Ahora algunos consejos médicos: respetar los horarios de exposición, no olvidar que las sombras que produzcan sus cuerpos tendrán que superar a sus respectivas alturas, evitar las lesiones severas en la piel que los puede amenazar y otros muchos que ya han escuchado hasta el cansancio.
¡Tampoco la pavada de ir a la playa con traje, sombrero y paraguas!
Mis lectoras y lectores con piles caribeñas: ustedes me podrán ilustrar sobre esa temática ¿meditan sobre amores, amoríos, poder, dinero, juventud eterna, belleza superlativa, ser centro de todas las miradas o demostrar, al regreso, que estuvieron en el mar? ¿O será que la falta de comunicación es por agotamiento de los temas?
Ahora algunos consejos médicos: respetar los horarios de exposición, no olvidar que las sombras que produzcan sus cuerpos tendrán que superar a sus respectivas alturas, evitar las lesiones severas en la piel que los puede amenazar y otros muchos que ya han escuchado hasta el cansancio.
¡Tampoco la pavada de ir a la playa con traje, sombrero y paraguas!
PERDER Y ROMPER LOS ANTEOJOS
(Publicado el 26 de abril de 2009). (55)
La referencia más antigua sobre los anteojos data del siglo V a.C. y se adjudica a Confusio, cuando dijo, al referirse a un zapatero, que tenía “vidrios en los ojos”. La historia narra que Nerón asistía a los espectáculos de gladiadores con cristales de esmeralda verdes para filtrar la luz solar. Serían entonces los primeros y vulgarmente llamados: anteojos ahumados. La lente más antigua fue hallada en lo que actualmente es Irak. Los de aumento, para leer, empezaron a usarse en el 1.000 a.C. De su inventor, no hay datos seguros, aunque se supone que fueron los malabaristas del vidrio en Venecia.
Volviendo a nuestros días, a medida que pasan los años, romper o perder los anteojos son accidentes frecuentes. -¿No les ha pasado tratar de encontrarlos y descubrir, después de una larga búsqueda, que los tenían puestos? ¿O que alguien los pisara? ¿No los han pisado ustedes mismos alguna vez, lo cual es mucho más degradante?- Perderlos, sobre todo aquellos que tienen uno para ver de cerca, otro para ver de lejos y otro para la computadora, puede ser una tragedia.
Un amigo mío tenía rachas de estos contratiempos. Iba, en esas semanas desgraciadas, tantas veces a la óptica, que los empleados terminaron aplaudiéndolo.
Mis lectores cuatrojos: coincidirán conmigo en que se salvan de estas críticas los anteojudos prolijos y cuidadosos, para quienes calarse o quitarse las gafas es toda una ceremonia. Las guardan en el estuche, las limpian con “solución limpiadora para lentes” y las llevan meticulosamente colgadas en el cuello.
Muy entre nosotros: esto último, ¿no les parece aburrido?
CURSOS DE DEGUSTACIÓN DE VINOS
(Publicado el 3 de mayo de 2009). (56)
Mis seguidores abstemios y de los otros. Ustedes habrán observado (o quizá concurrido) la proliferación de cursos de “Enología y degustación de vinos”, que se anuncian, permanentemente, por todos los medios. Asisten hombres y alguna que otra mujer. Pueden ser cortos, con jornadas de una o dos clases. Otros más pretenciosos, son más largos y con entrega de Diplomas, según los niveles alcanzados.
Todos los concurrentes sin excepción, esperan con ansiedad, la clase de degustación. Es para empinar el codo o mejor dicho chupar, sin sentimientos de culpa. Coinciden en que es en aras del conocimiento.
Hoy el relato es más corto (para bien de ustedes, pensando que los dibujos serán más demostrativos, de los tres niveles de los cursos: iniciación, nivelación y superior.
CRUCES
(Publicado el 10 de mayo de 2009). (57)
Todos sabemos bien de qué se trata. Existen muchas, empezando por la más conocida y difundida: la Cruz Latina. Está la Ortodoxa , la Cruz de Malta, la Trebolada , la de Las Cruzadas, la de Penitencia, Contra el mal, de Evangelistas, Griega y otras ochocientas. Una de ellas es la Funeraria , a la que todos le rajamos. Finalmente la Cruz Roja , expresión de ayuda y socorro para la salud.
Veamos un aspecto pintoresco de las cruces: los dichos y refranes que concitaron. Todos son claros y no merecen explicación.
La cruz en los pechos y el diablo en los hechos.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Cruz diablo.
Todos llevamos una cruz colgada, unas suaves y otras pesadas.
Cada uno tiene su cruz.
Lleva la cruz cantando y no suspirando.
Hacerle la cruz a alguien o a la bebida.
Si sale cara gano yo, si sale cruz pierdes tú (más que un dicho, es una avivada).
Si hacés una cruz con sal en el suelo, deja de llover (jamás funciona).
Los dichos y las creencias son tantos, que mejor hagámonos cruces.
CAMBIO DE HABITOS
(Publicado el 17 de mayo de 2009). (58)
Mis queridos jubilados. Todos ustedes saben, por experiencia, que el hombre, cuando alcanza la edad del retiro, adquiere o acentúa el hábito de hacerse aficionado a los vinos de marca. Es así que se ofrece a su esposa, extrañamente obsequioso, para ir él mismo al supermercado a hacer la compra de la semana. Una vez en el lugar elige el carrito, repasa la lista que ella le entregó previamente, va directo a la góndola de las botellas en busca del preciado botín y se detiene frente a los estantes de vinos finos para contemplar, extasiado, los atractivos marbetes. Presta especial atención al año de la cosecha, el origen, la cepa y el tipo de añejamiento. Ya de regreso, entrega la mercadería a la patrona, pero las botellas de vino descansan en una bolsita separada y poco visible.
Cuando esta costumbre se transforma en una adicción incontrolable, ella comienza a notar cambios en la tonalidad de la nariz de su compañero. El rosado habitual se ha ido transformando en un rojo casi fosforescente. Las conversaciones del hombre de los recados han comenzado a ser, de a ratos, incoherentes y repetitivas. Es entonces cuando la gentil esposa redobla la vigilancia: controla el aliento, marca en la etiqueta, el nivel del vino y no le faltarían ganas de tener a mano el artefacto para hacerle una alcoholemia. Es allí donde, como por arte de magia, la dama belicosa, comienza a hacer las visitas al supermercado, sola, sin el escudero leal.
Según las estadísticas, se trata de uno de los cambios de hábitos más frecuentes en casi todos los países.
RECREO PARA LA VISTA
(Publicado el 24 de mayo de 2009). (59)
Cada vez es más frecuente que, mientras miramos una película en la televisión o incluso en el cine, hagamos comentarios como éstos:
-¡Mirá qué cirugiada se pegó Meg Ryan!
-¿Ése es Hugh Grant? Parece el hijo.
-¡Michelle Pfeiffer debe ser un mamarracho cuando se despierta.
-¡Si a Susana Giménez le sacás las cirugías, es una momia inca!
¿Alguna vez pensaron, mis arrugados lectores, que para mantenerse vigentes, esos íconos tienen que operarse mil veces, con el riesgo y el temor, y el costo, que eso implica? Siliconearse, implantarse pelo, pasarse horas recibiendo capas espesas de maquillaje, mantener un peso adecuado con dietas insípidas y ejercicios extenuantes. Cubrir sus escasos y cascados dientes con dentaduras postizas, parciales o totales. Y la mayoría de las veces, más que por ego, es por exigencia de los productores, que seguramente no dudarán en amenazar: "¡Mirá que si no te operás, voy a empezar a darte papeles de abuela!" o "Che, ñato, si no te sacás un poco de nariz, el único papel que te podría dar es el de Cyrano de Bergerac" y otras por el estilo.
Es que no es fácil ser una cara bonita.
(Publicado el 31 de mayo de 2009). (60)
En esta época en que se le rinde culto al cuerpo, la cirugía estética está presente de cuerpo entero. Actrices, actores y modelos. Legisladores, ejecutivos y sindicalistas. Incluso hay adictos compulsivos a la cirugía plástica. Esta pasión se acentúa cuando los años van haciendo de las suyas en la apariencia. Presa del horror, los veteranos y veteranas salen corriendo tras los cirujanos “para ver si se puede hacer algo”. A esa legión se agregan los reincidentes, para restaurar lo ya reparado.
Existe un papiro que muestra que el transplante ya era practicado por los egipcios (¡cuándo no los egipcios!). Pero esta vez sonaron, ya que fueron superados en la India , 2500 años a.C., con reconstrucciones de nariz, orejas y labios.
En épocas recientes y en la actualidad, hay verdaderos devotos del recauchutaje. Demi Moore, Clint Eatwood, Michael Jackson, Madonna, Pamela Anderson y la cuenta sigue.
No debemos pasar por alto a los autóctonos, cuyos rostros son verdaderos mapas.
Implantes de pelo y entretejidos completan la gama que acompañan a las reparaciones. Un paladín fue el innombrable ex presidente, el de las patillas despampanantes.
Una pequeña anécdota para mis lectores de rostros vírgenes y de los “otros”.
Cirujano: -¿Quedó conforme con sus nuevas lolas?
Paciente: -Sí, doc. Lástima que me las puso en la espalda.
Paciente: -Sí, doc. Lástima que me las puso en la espalda.
LOS ANALISIS
(Publicado el 7 de junio de 2009). (61)
Para algunos, ir a hacerse un análisis es un trámite simple. Para otros, algo más complicado. Pero hay un tercer grupo: el de los que se aterrorizan.
Miran una y mil veces la orden del médico y el recordatorio del laboratorio con el detalle del día, la hora y las indicaciones a seguir.
La noche anterior se preparan mentalmente para estar en ayuno absoluto.
Salen bien tempranito para ser los primeros. Al llegar ya están pálidos y un sudor frío hace brillar sus frentes. Cuando les toca el turno, y a pesar de que conocen el ritual de memoria (portando la jeringa el químico les coloca el lazo de goma en el brazo, les hace abrir y cerrar la mano con fuerza, les cachetea el pliegue sin soltar la jeringa, si no le convence ese brazo repite la operación en el otro), cierran los ojos. El sudor ya les llega a las medias.
-¿Se siente bien?
-Sí sí.
-¿Duele?
-No, para nada.
-¿Se marea?
No hay respuesta.
Cuando el pedido incluye orina y cultivo, el martirio empieza el día anterior. Pierden toda la elegancia orinando en un balde o en la palangana. Si es para hacer un cultivo, se lavan las partes pudendas con frenesí. Algunas señoras completan la tarea con un sopleteo de desodorante de ambientes. Con la zona inmaculada y reluciente, intentarán embocar en el pequeño recipiente sin derramar ni desbordar. Envolverán con primor los envases, como si fuera un regalo de Navidad, y lo llevarán bien derechito, sin hacer movimientos bruscos para evitar que el contenido se vuelque. Una sola mancha en el envoltorio puede ser denigrante. Y luego, ¡a esperar!
Y el día señalado, invariablemente espiarán el resultado y volverán a pegar el sobre.
ALIENTO
(Publicado el 14 de junio de 2009). (62)
Antes de ocuparme del tema, veamos a qué tipo de aliento me refiero. Aliento para seguir o terminar una tarea: no. Para estimular a un equipo, un atleta o un artista: tampoco. Para dar valor y ánimo en una batalla: menos que menos.
El mal aliento, médicamente definido como halitosis, es uno de los padecimientos más frecuentes, a tal punto que el 25 % de las personas lo padecemos. La halitosis es provocada por bacterias que producen azufre en un terreno propicio: higiene bucal deficiente, ingesta de alcohol y adicción al tabaco. Aquel que la sufre suele tener la costumbre de cubrirse la boca con una o con las dos manos, con lo cual lo único que logra es no hacerse entender.
Acompleja al que ya sabe que lo tiene y ofende a los que lo reciben. Detección: Suele llevar consigo una colección de caramelos, chiclets y pastillas (se eximen de esta sospecha aquellos que están luchando por dejar de fumar). Puede suceder que el afectado no lo note, en cuyo caso lo ideal es que un allegado se lo haga saber. Si el allegado es un maleducado capaz de decirle: “¡Ché, qué olor a alcantarilla que tenés en la boca!” o “¿Te comiste un zorrino crudo?”, lo mejor será que se abstenga. Si en cambio el encargado de darle aviso es fino y prudente, podría susurrarle: “¿Tomaste algún remedio o ingeriste alguna comida que te modificó el aliento?”
El mal aliento tiene su punto cúspide en el beso: si un besante lo tiene y el otro o la otra no, lo único que le queda a este último es rajar. Si ambos lo tienen, los olores se combinarán y hasta podrían desaparecer (la suma de factores de igual signo se anula).
Mis queridos lectores alentadores: luego de comprobar que no tienen aliento a rosas, consulten al odontólogo.
EL CUERPO DEL DELITO (Publicado el 21 de junio de 2009). (63)
En la antigüedad, ante un caso de asesinato, el hallazgo del cuerpo del muerto era decisivo. Con el paso de los años y la modernización en de detección de las evidencias (dactiloscopía, estudio de la sangre, odontología, anatomopatología, fotografía y ADN), ya no es esencial el descubrimiento del cuerpo propiamente dicho.
Hoy, mis lectores simpáticos y amantes de los delitos, les presento un caso de cuerpo de delito del pasado y otro, más reciente, en el que el único delito es haberse tomado unos cuantos copones de vinacho.
CATARATAS
(Publicado el 28 de junio de 2009). (64)
Hay datos que indican que ya se operaban 5000 años a.C. En algunos templos egipcios existen murales con instrumentos quirúrgicos para ese fin.
Se anuncian con síntomas muy variados: cambios de graduación de los anteojos, que provocan una miopía que antes no tenías (disminución de la visión lejana pero no de la cercana). Es decir que la visión inmediata mejora incluso cuando no tenemos puestos los anteojos, pero de lejos no vemos un pito (en el buen sentido de la palabra). Como aparece en personas mayores se habla de “vista cansada”. Suele cambiar la percepción de los colores, que viran hacia la tonalidad amarilla o rojiza, lo cual motiva serias discusiones en parejas aparentemente armoniosas. En otras oportunidades aparece visión doble. El esposo puede llegar a creer que tiene dos esposas, y su consorte, que su marido viene con un novio.
Pero no todas son pálidas, ya que lo bueno es que no producen dolor.
Mis camaradas aún algo videntes: si se tienen que operar de cataratas, no se hagan problema ni pierdan el sueño. En la actualidad es un juego de niños. Son más largos los trámites que la intervención.
ALEGRIA, ALEGRIA
(Publicado el 5 de julio de 2009). (65)
Queridas y queridos “compinches”.
¿A quién no le pasó voltear una copa de vino sobre un mantel inmaculado?
Habrá miradas acusadoras de la dueña de la casa, autora del mantel de hilo de perlé (de algodón mercerizado de primera calidad), con bordados inmaculados y puntillas hasta el suelo. Ella muy bien sabe que se pasó dos años en su confección.
De golpe suena una palabra conciliadora: ¡Alegría, alegría!. Los presentes mojan la frente del torpe que volcó la copa. La bordadora no participa del festejo. Más aún tiene cara de traste.
Cuenta la leyenda que volcar el vino era de mal agüero. Para contrarrestar la mufa se debía mojar el dedo en el vino derramado y pasarlo por la frente del que lo derramó y exclamar: “¡ALEGRÍA, ALEGRÍA!”.
Ahora, con esa excusa, no se le dé por andar ensuciando de vino todos los manteles en casa ajena. Un día se van a encontrar con un tipo o una tipa cabreros que les ensartará uno de los cuchillos de mesa en pleno pecho.
Y en lugar de gritar: “ALEGRÍA, ALEGRÍA” tendrán que gritar ¡Q.E.P.D.!, ¡Q.E.P.D.!, ¡Q.E.P.D.!
DE ILUSIONES TAMBIEN SE VIVE
(Publicado el 12 de julio de 2009). (66)
Los bebés aprenden a caminar entre los 9 y los 15 meses promedio, según la madurez que hayan alcanzado sus órganos psicomotores y locomotores (el cerebro y los músculos) y la estimulación que reciban de los padres, de algún tío, un vecino, el sodero y/o cualquier otro adulto con onda. Primero se sentarán, después gatearán y por fin caminarán. Y a partir de ese momento se terminará la paz.
Se sabe que en las niñas, la pubertad precoz es más común que en los varones. También empiezan a hablar antes (y desde el momento en que lo hacen, jamás dejarán de parlotear). Empiezan a caminar anticipadamente, y después nos caminan toda la vida (no se enojen, señoras: una acepción del lunfardo es "ilusionar").
Al hombre, siempre más lento para todo, le quedan dos caminos (nunca mejor dicho): dejarse caminar, o correr para escaparse y volver con la madre, que no lo va a caminar. Al contrario, cuando era chico, le enseñó a caminar.
EL ESCARBADIENTES
(Publicado el 19 de julio de 2009). (67)
Mis lectores del buen comer: hoy escarbaremos algunos conceptos sobre el escarbadientes, aunque en primer lugar hay que decir que conviene llamarlo mondadientes o palillo (es más fino).
Su invento, sin ninguna duda, debemos atribuírselo al primer hombre cuando le quedó un resto de comida entre las muelas o los dientes. Cabe suponer que debe haber utilizado una ramita seca de árbol.
Socialmente, su uso no es bien visto. Por ese motivo, quienes se lo llevan a la boca lo hacen con disimulo, cubriéndose con la mano libre. Sin embargo, cualquiera sabe que con esa maniobra no engañarán a nadie.
Me permito recordarles que antes de ofrecer un palillo a una dama se cercioren si la fulana tiene dentadura postiza. Y para terminar, quisiera hacerles una pregunta para poner en juego sus condiciones intuitivas y de discernimiento. ¿Cuál es el enemigo ancestral del mondadientes? Sí, la aceituna.
HACETE AMIGO DEL DOLOR DE HUESOS
(Publicado el 26 de julio de 2009). (68)
Nacemos con 350 huesos, aunque llegamos a adultos con 206. El esqueleto humano participa del 12% del peso total del cuerpo: un hombre que pese 75 kg tendrá 9 kg de huesos. Las funciones del esqueleto son de sostén, mecánica, de mantenimiento postural, metabólica y de protección. Esta última evita que los órganos se lesionen con los golpes externos, como las patadas que damos y recibimos mientras dormimos.
Pero este ordenamiento perfecto de cualidades y funciones tarde o temprano se va al corno. Entre otras muchas afecciones, aparece la malparida artrosis o desgaste. Casi todos los huesos y articulaciones empiezan a padecer dolores y se inicia la larga peregrinación por ortopedistas, kinesiólogos, homeópatas y curanderas. En el mejor de los casos, los malditos dolores no desaparecen del todo.
Amigo lector artrósico: en lugar de hablarle a todo el mundo de tus malestares con lujo de detalles, hacete amigo de los dolores. Como dice el refrán, si no puedes vencerlo, ¡únete a él!
LETRA DE MÉDICO
(Publicado el 9 de agosto de 2009). (69)
Las personas que tienen letra espantosa son acusadas de tener “letra de médico”. Precisamente por esa letra ilegible se producen más de 7.000 muertes por año en los Estados Unidos. ¿Será un ardid para disimular las faltas de ortografía y de sintaxis? ¿Por displicencia, desidia o para hacerse los interesantes? ¿Acaso, resabios que les quedaron por tomar tantos apuntes rápidos? ¿Para hacer creer a los demás que pertenecen a una cofradía excelsa y secreta? ¿Por falta de tiempo, debido a la cantidad de enfermos que atienden y al papeleo burocrático de resúmenes de historias clínicas, certificados, indicaciones y posología de los tratamientos? Un recurso fácil sería que escribieran con letra de imprenta, aunque estoy seguro que después los pacientes se quejarían de la lentitud del médico.
En Alemania, el galeno debe escribir la receta y las indicaciones con la computadora. Esta modalidad marca cero-error.
Ahora, mis estimados socios de los domingos, la pregunta del millón: ¿Cómo se explica que los farmacéuticos puedan leer las recetas?
Suponemos que las enfermedades más comunes se manejan con no más de treinta medicamentos, fáciles de memorizar. Un listado de nombres de genéricos o vademecum, con las designaciones comerciales de fantasía, puede hacerlos salir de dudas. Ni qué decir de la computadora, que todo lo resuelve.
Unos cuantos años atrás, hubo un médico que me enviaba pacientes con notas de puño y letra ilegibles. Invariablemente, yo se las devolvía para que fuera más claro. El colega, cansado de reenviarme sus escritos, tomó una decisión heroica: se compró una máquina de escribir.
Una niña le dijo a su mamá:-¡Quiero ser doctora!
Su madre le contestó: -¡Qué pena, con la letra linda que tenés!
CURAR EL EMPACHO
(Publicado el 16 de agosto de 2009). (70)
También se le dice “tirar el cuerito” (aunque nada tiene que ver sacar el cuero o bajarle la caña a otra persona). Era una práctica tradicional, parte del folclore de una época pasada que se transmitía de madres a hijas y que actuaría por sugestión o efecto placebo. La “verdadera medicina” se encargó de que, en la actualidad, estas creencias estén en franca retirada.
De ninguna manera tomaré el tema en broma.
Recordemos que “la necesidad tiene cara de hereje”. Ante la desesperanza, se puede llegar a aceptar que se eche mano a ellas, con la condición de que, antes, se consulte al médico.
Trataré de refrescar un poco, mis lectores empachados, estas prácticas, actualmente en manos de señoras mayores, vecinas y curanderas. Tirar el empacho consiste en “pellizcos en la piel de la espalda a los costados de la columna vertebral. Estimularían las inervaciones nerviosas, para acelerar el movimiento estomacal y expulsar el bolo alimenticio pegado en el estómago. El abdomen suena o truena porque se expulsaría una bola de aire”: eructos u otros ruidos variados, recibidos con aplausos por los circundantes.
Otra forma es medir ciertas partes del cuerpo con una cinta, preferentemente roja. Han llegado a hacerlo por teléfono, mensajes de texto y hasta por email. Algunos prefieren masajear el abdomen desde afuera hacia adentro. Médicamente es mejor hablar de enterocolitis, dispepsia o gastroenteritis, de origen viral o microbiano.
Mis amigos cuerudos: yo no creo en las brujas, pero que las hay, las hay.
DICHOS DE MALA ONDA
(Publicado el 23 de agosto de 2009). (71)
Hoy nos dedicaremos a citar y explicar algunos dichos de mala onda.
En su gran mayoría provienen de los pueblos españoles, de la época de la colonia, y han llegado a nosotros por transmisión oral. El paisanaje los adoptó y adaptó a nuestras costumbres. Eso no significa que no existieran los autóctonos. ¿Acaso piensan que los gauchos eran huevones? Veamos algunos:
En su gran mayoría provienen de los pueblos españoles, de la época de la colonia, y han llegado a nosotros por transmisión oral. El paisanaje los adoptó y adaptó a nuestras costumbres. Eso no significa que no existieran los autóctonos. ¿Acaso piensan que los gauchos eran huevones? Veamos algunos:
"Culo de mal asiento": Se dice de la persona inquieta, que no dura mucho en un trabajo o estudio.
"Hierba mala nunca muere o la ortiga no agarra helada": La maldad es difícil de erradicar.
"Más vale malo conocido que bueno por conocer": Himno a la resignación.
"Pájaro de mal agüero": Aplicado a los innombrables o "fúlmines".
"Disco rayado": Persona reiterativa.
"Ser gallina (nada que ver con River): Significa ser cobarde. Lo opuesto ser "gallito".
"Cría cuervos y te sacarán los ojos..."
"Tan santito que parecía…"
"Hasta que la muerte los separe..."
"De esta agua no he de beber..."
"Podría haber sido peor…"
"Peor es si es martes 13..."
Y mil más.
REFLEJOS CONDICIONADOS
(Publicado el 30 de agosto de 2009). (72)
La humanidad le debe al Premio Nobel ruso Ivan Pavlov el descubrimiento de los reflejos condicionados. El científico demostró que los perros aprendían a babear ante un sonido que precedía a una comida. Y todos tenemos experiencia de que los canes lo siguen haciendo hoy después de un siglo. Sucede hoy lo mismo si ven la caja que contiene el alimento balanceado.
Otros ejemplos muestran que muchos animales tienden a repetir aquellos actos que van seguidos de una recompensa (un terrón de azúcar, un pescadito…) y a dejar de hacerlos cuando las acciones van seguidas de castigos. Es que son animales, pero no son boludos. Con los seres humanos pasan cosas similares. El estímulo económico nos hará trabajar más y mejor.
También existe la desaparición de este reflejo. Por ejemplo, el niño que hace morisquetas en el aula dejará de hacer payasadas si el profesor no le presta atención, y nuestra mascota dejará de arañar la puerta para entrar si nosotros decidimos no volver a abrirla.
HACER LOS CUERNOS
(Publicado el 6 de septiembre de 2009). (73)
Todos sabemos de qué se trata, lo difícil es la definición. En especial si nos remitimos al diccionario de la real Academia de la Lengua Española , que lo define como “falta de fidelidad”. Asimismo se aplica como negación de la fe y/o deslealtad. A mí me resulta más gráfico “hacer los cuernos”.
Antiguamente, el término estaba referido a la mujer (faltar la mujer a la fidelidad conyugal). En la actualidad nos incluye a nosotros también, con justa razón. Comprendía la infidelidad consentida, como manera de aumentar los ingresos familiares. Los españoles, tan amigos de los refranes, decían hablando de los cuernos: “Son como los dientes: duelen al salir, pero sirven para comer”. Aquí, a las víctimas de infidelidad les decimos “cornudos conscientes” y punto.
Hoy todo esto suena a sanata, ya que los códigos sexuales parecen estar para no cumplirlos. Y algo parecido, desgraciadamente, pasa con los códigos de tránsito, de ética y mil más.
Una señora bastante veterana, acompañada de su marido, muy achacado, llevó una propaganda del Plan Canje a un vendedor (muy comunes unos años atrás y de moda nuevamente). Le dijo al agenciero de autos:
-¿Cuánto debo poner para dejar el viejo y llevarme el cero?
Mis amigos seguidores y leales, un dibujo alusivo no vendría nada mal.
DIME COMO CALZAS Y TE DIRE QUIEN ERES
(Publicado el 13 de septiembre de 2009). (74)
El ser humano basó su conocimiento en la observación. En tiempos muy lejanos logró medir la tierra, el movimiento de las estrellas, la duración de las horas y de las estaciones y centenas de descubrimientos más.
Afortunadamente, el poder de la observación no ha perdido vigencia y es aplicable aún hoy. Recuerden que observar es más que ver. ¿Qué sería de un médico sin la sagacidad para observar? ¿Y de los detectives? (aparte de los del cine, ¿existirán en la realidad?)
Mis lectores espiones, entre los que me incluyo (leo lo que escribo y espío lo que veo): una simple mirada quizás haga que el o los objetos pasen inadvertidos, pero cuando la ojeada es más atenta, rápidamente descubriremos los detalles. Al ejemplo me remito: veamos desde atrás a personas sentadas. Entre las patas de las sillas, rescatemos las patas (perdón, quise decir piernas) de esas personas. Sacaremos conclusiones insospechadas. A partir de aquí, los dibujos con los ejemplos resultarán más útiles.
LA RADIO
(Publicado el 20 de septiembre de 2009). (75)
En 1895, Guillermo Marconi realizó experimentos que le valieron ser considerado el inventor de la radiocomunicación. En 1899 logró enviar un mensaje a través del Canal de la Mancha , y por este medio, al poco tiempo, se pudo salvar la tripulación de un barco en peligro. De ahí en más, y antes de la aparición de la TV , sirvió para emitir noticias, música, dramas, publicidad, comedias, shows, deportes, concursos y entretenimientos. Era el único medio que utilizaba solamente el sonido.
Fue y sigue siendo la compañera infaltable. Así como en el fútbol hay hinchas, también existen los fanáticos de la radio. Están los que la usan para ayudarse a dormir, para evitar que se oigan las discusiones propias o las de los vecinos (salvo que antes la hubieran encendido ellos), para reconciliarse con los viejos tiempos a través de la música y los avisos comerciales antiguos, para acomplejar al amigo que está quedándose sordo poniéndola muy bajito, para dejarla conectada al máximo en el auto del jefe y asustarlo cuando éste encienda el motor, para hacer playback en el baño sobre la voz de nuestro cantante favorito, como compañera de estudios y para acompañarse en los momentos de soledad. Además, gasta poco, no te discute y ocupa poco lugar.
NO ME ACUERDO
(Publicado el 27 de septiembre de 2009). (76)
Son las tres palabras más usadas en las conversaciones. Y con el paso de los años, se transforman en moneda corriente.
El jovato lo disimula diciendo:
-No te presté atención. No te oí. Es que hablás muy bajito.
Sirve para esquivar, disimular o eludir responsabilidades.
-¿Quién era la rubia que llevabas del hombro ayer a la tarde?
-No me acuerdo.
En el consultorio:
-¿Qué edad tiene, señora?
-No me acuerdo.
En la comisaría:
-¿Usted estaba presente cuando el acusado mató a su suegra?
-No me acuerdo.
En el hogar:
-¿Cuántas novias tuviste antes de casarte conmigo?
-No me acuerdo.
Entre amigos a punto de dejar de serlo:
-¡Yo te presté cincuenta pesos el año pasado!
-No me acuerdo.
Un lector:
-¿Cuándo escribió estas giladas?
-No me acuerdo.
-No me acuerdo.
EL MEJOR BASTÓN DEL HOMBRE
(Publicado el 4 de octubre de 2009). (77)
En general, los hombres formamos pareja o nos casamos con mujeres un poco más jóvenes que nosotros. Y si a esto le agregamos que la sobrevida de ellas es mayor que la masculina, es un hecho que los varones estamos "fritos" (o "en el horno", como dicen las nuevas generaciones). Para colmo de males, a veces, a medida que pasa el tiempo, parecería que esa diferencia se acentuara.
La expectativa de vida del ser humano varía según los países y las clases sociales. En América del Sur, el promedio para la mujer es de 77 años, mientras que para el hombre es de 71. En países europeos y el Japón, la esperanza de vida de ellas es mucho mayor.
Tomemos un ejemplo de nuestro medio. Un hombre corriente es 6 años mayor que su compañera. Encima, la mujer vive 9 años más. Hagamos una simple cuenta: 6 + 9 = 15 años a favor de las damas. Queda aclarado el fenómeno de que existan más viudas que viudos. Conozco señoras, nada agraciadas, que dejaron en su camino a tres o cuatro señores...
Pero calma, ya que no todo es problemático para nosotros: tener una mujer más joven y vital nos asegura cuidados casi maternales (salvo las excepciones a la regla). Así se reafirma que la mujer es el mejor bastón del hombre (en caso de que nuestro compadre fuera rengo, sería el segundo mejor bastón).
EL DÍA EN EL QUE EL POZO, EN LUGAR DE PETRÓLEO, EMPEZÓ A DAR VINO
(Publicado el 11 de octubre de 2009). (78)
Fue en el siglo pasado y en el sur de Mendoza. Hubo muchas interpretaciones: ¿un milagro?, ¿un epifenómeno?, ¿una contaminación?, ¿una confusión de las napas?, ¿un chiste del cosmos?
Siendo las cinco de la mañana, un chorro grueso de un tintacho tentador comenzó a surgir del pozo nº16. La noticia corrió como un reguero de pólvora, o mejor dicho como un reguero de vino. En instantes, los habitantes de la villa cercana comenzaron a llegar, jadeantes, con los recipientes que encontraron a mano: ollas, baldes, palanganas, papagayos y el más diverso tipo de botellas y botellones. Los más ambiciosos traían tanques con cerrado hermético. Bidones de cinco o diez litros y algún que otro barril. Los traían en carretilla, pensando que el regreso no sería nada fácil. La fragancia del vinacho lo invadía todo. No muy lejos del pozo había un bar, así que sus clientes permanentes fueron los primeros en llegar, con las narigotas varicosas y violáceas. No faltaron a la cita maestras portando elegantes floreros “para mostrar en clase”; policías, que llenaban sus cascos con voracidad; sacerdotes, que pensando en un milagro traían el cáliz en una mano y una bruta damajuana en la otra; bomberos, que usaban sus mangueras para llenar los carrobombas. Muy cerca de ellos paró el mecánico del pueblo, con su coche de turismo de carretera. No acopió vino para tomar, sino que se limitó a llenar el tanque de su bólido. Se alejó rugiente y veloz, sin que el escape mostrara el menor signo de mala combustión.
EL DIA DE LA DREMA
(Publicado el 18 de octubre de 2009). (79)
Estas divagaciones van pura y exclusivamente dirigidas a ustedes, mis admiradas lectoras. Aquello tan reiterado de “Madre hay una sola” ha sido repetido por generaciones de hijos. Aquí les refresco algunos tangos que se ocupan de ustedes: “Santa madrecita”; “No llore viejita” (después de que el malevo la hiciera llorar a lo loco); “Mamita”; “Mama, yo quiero un novio” (en el que la hija, desahuciada en el amor, le pide que le haga gancho con algún “pelandrún”, del lunfardo: haragán o lo que venga); “Madre hay una sola”; “Madre”; “Cuidáme a mi madre” (en el que el guapo le pide a un colega que la vigile al cruzar la calle y que se fije bien con quién se mete: suponemos que es viuda); “Juanito Laguna ayuda a su madre” (en el que el susodicho la lleva a pescar, al hipódromo y al cabaret); “Trago amargo” (en el que el compadre vuelve loca a su santa madre, le dice: “acérquese al fogón, viejita, aquí a mi lado”, y le hace mil encargues). Y también podemos recordar en esta especial ocasión los valses “La sonrisa de mamá” y “Pobre mi madre querida”.
Ahora un pequeño consejito: Madres: usen la contención, y el premio y el castigo justamente allí donde las cosas gustan o duelen. Y nada de que venga el padre de laburar o de girar y decrete conmutación general.
¡Feliz día!
EL CORAZON DUELE
(Publicado el 25 de octubre de 2009). (80)
Mis partidarios de los domingos: como cardiólogo, tengo el deber de ahuyentar, para siempre, el mito de que el corazón no duele. Esa creencia ha provocado daños que obligan a desterrarla. Un poco de divulgación científica nunca está de más.
El dolor del corazón tiene demasiados “alias”, que sólo sirven para confundir más a los afectados: angor pectoris, angina de pecho, precordialgia y hasta angina tabacal (esto en la época en la que se creía que el pucho era el único culpable).
La angina de pecho es provocada por la obstrucción de una o más arterias coronarias. Es algo parecido al sarro que se forma en la pava hasta casi impedir la salida del agua por el pico para hacer quedar mal al cebador de mate.
¿Cómo puede darse cuenta el afectado de que se trata de esa dolencia del corazón? El dolor se localiza en el centro del pecho (zona de la corbata) y puede irradiarse al cuello, el brazo izquierdo, la espalda o la región del estómago. Lo desencadena el esfuerzo físico, el frío y hasta las emociones.
Hay muchos recursos para diagnosticarla: electrocardiograma, ergometría, perfusión de talio, coronariografía y análisis. El factor genérico desempeña un papel importante. Hay tratamientos muy eficaces, como la angioplastía (destapar la arteria) y la colocación de un stent (un tubito que mantiene a la arteria permeable). A eso se agrega un variado arsenal de medicamentos, la dieta hipograsa, adelgazar, no fumar y hacer ejercicios de rehabilitación. Pero a no desesperarse, ya que siendo prolijos el enfermo y el médico, es una enfermedad de buen pronóstico.
Hay otros casos en que el cuore duele por culpa del mal de amores, y hay dichos y refranes que lo atestiguan (“el corazón hecho pedazos”, “romper el corazón”, "descorazonarse”). Las letras de tango rara vez se olvidan de él. Sin embargo, esto no es reciente: egipcios, chinos, hebreos y cristianos consideraban que el bobo era el centro de emociones y los sentimientos. En pocas palabras, “el corazón tiene razones que la razón desconoce”. Y aunque también se postularon otros órganos, en el curso de los siglos (no tuvo la misma suerte el cerebro).
Amigos: traten de amar con el corazón. Pueden hacerlo con otros órganos, pero les aseguro que no será lo mismo.
CULEBRILLA
(Publicado el 1º de noviembre de 2009). (81)
Su nombre científico es "herpes zóster", y se trata de una erupción aguda, muy dolorosa, limitada a la región de la piel -debajo de la cual pasan los nervios-, y sigue una línea con la misma dirección de aquellos nervios afectados. Suele nacer en la espalda, y generalmente los adultos la padecen una sola vez en la vida.
El acervo de creencias populares sostiene que, cuando la línea (culebra) une sus dos puntas (la cabeza y la cola), las consecuencias son fatales. Sus cultores aseguran que la enfermedad es causada por los sueños y las vidas pasadas, y buscan la sanación a través de los curanderos.
Una forma de "curarla" es frotar un sapo sobre la culebrilla para que éste absorba el veneno. También suelen escribirse, con tinta china, los nombres "Jesús, María y José" en la parte final de la erupción. Se aconseja, además, tomar un jarro con un poco de agua sosteniendo tres ramitas, mientras se repite tres veces la frase: "Yo iba por un caminito y me encontré con San Pablo, que me preguntó qué tenía. Le contesté que era culebrilla y le pregunté cómo se me curaría. Él me contestó: 'Con agua de la fuente y diciendo tu nombre'".
Amigo dominguero: si usted presenta un herpes zóster, por favor consulte a su médico y siga estrictamente sus instrucciones. Y si además de cumplir cuidadosamente las indicaciones usted desea que lo entinten o que recen por su bien, hágalo, no va a hacerle daño. Pero no abandone el tratamiento antiviral. ¡No haga como aquel señor que pidió que le apalearan la espalda para matar a la culebra y terminó en el hospital con varias costillas rotas!
NAVEGANTE SIN PUERTO
(Publicado el 15 de noviembre de 2009). (82)
Ulises era un ejecutivo reciente. Había llegado a estar en la comisión del Club de Leones de su pueblo, pero ya nadie lo llamaba por su apodo: “el chatarrero”, como en sus inicios. No había cambiado de rubro, pero había ido introduciéndose en la alta sociedad gracias a que ya era adinerado y a su jugoso casamiento con la hija de un gremialista (no lo voy a nombrar por la seguridad de ustedes, mis adorados lectores, y por la mía).
Muy pronto hizo realidad su viejo sueño: una embarcación de más de diez metros de eslora, con comando y un motor fuera de borda de 90 caballos y 2 yeguas. El día que lo estrenó, lo hizo solo. Lo arrancó "de un solo manijazo". Muy orgulloso, se alejó bastante de la costa. Al rato, la embarcación se detuvo. Después de muchos intentos para arrancarla, la ahogó y el que se quedó muerto fue él, pero de miedo. Intentó remar con el único remo que traía el bote. No pasó nada. ¡No sabía hacerlo ni con los dos! Fue ahí donde por primera vez empezó a navegar a la deriva o al garete. Sin rumbo ni comando. A merced de las olas, el viento y las corrientes. ¡Navegaba al cuete!
¿Pensaron alguna vez la cantidad de personas que navegan AL CUETE?
Bien. Hay dos maneras de hacerlo Una es sincera y auténtica, propia del joven. Otra es disimulada, como la del adulto.
El joven navega por convicción. Solamente logra abstraerlo de ello una fuerte vocación, navegar por Internet, una novia castradora o unos padres hinchones. Pero él, con el prodigioso poder de escurrirse de la anguila, logra escapar de esos frenos. Navegará con desenfado y libre albedrío. Será capaz de estarse horas y horas detrás de un café, mirando bizco una voluta de humo o charlando con un camarada de navegación. Podrá pasarse toda una tarde lavando el auto del tío para poder usarlo tan sólo una hora. Permanecer indefinidamente en una esquina luciendo el nuevo jean.
En cambio los adultos navegamos con hipocresía, en forma subrepticia, sin distinción de sexo. En peluquerías, pilates o para recolectar fondos para la erección del monumento ecuestre de alguna primera dama filantrópica. Jugando al golf, al pocker o en reuniones de asociaciones pro diferentes cosas.
¡ES LÓGICO QUE CASI TODOS LOS GRANDES NAVEGANTES Y DESCUBRIDORES, ERAN JÓVENES!
VIENTOS MALOS
(Publicado el 22 de noviembre de 2009). (83)
"Vientos malos presagian tormentas".
Flatón (347-429 a .C.).
La flatulencia o meteorismo es el exceso de gases en el intestino, que son elaborados por sus propias bacterias. La causa: comer deprisa o tragar aire mientras se come. Entre otros alimentos, son grandes provocadores los porotos, el coliflor, la papa y los vegetales con mucha fibra.
Así como se ha intentado codificar los lenguajes de los insectos, de las aves o de las fieras, nunca se ha estudiado seriamente el parloteo de esta zona anatómica del hombre (y lo digo en masculino porque las mujeres niegan sistemáticamente ser virtuosas productoras de vientos malos).
Etimológicamente tendría su origen en la palabra inglesa "flat", que significa "bemol". Hay quienes opinan que su sinónimo, "flato", deriva de "flauta". Como sea, ambas palabras tienen connotaciones musicales.
Hay distintas clases de flatos.
a) El esperado y festejado: En casos de parálisis intestinal, su aparición mejora el pronóstico del paciente y sus familiares llegan a aplaudirlo.
b) El criticado: Cuando el autor es sano.
c) El flato accidental: En un paso de baile o en un concierto copetudo.
d) El retenido: En ese caso, el autor pone cara de jugador de póquer y permanece inmóvil para evitar riesgos.
e) El sospechado: Con intercambio de miradas y carraspeos.
Lo importante es que haya un niñito cerca (o un gato o un perro) a quienes culpar.
DE CÓMO HACER VINO CASERO SIN MORIR EN EL INTENTO
(Publicado el 29 de noviembre de 2009). (84)
Aunque parezca muy complejo, elaborar vino casero es bastante fácil (decir vino "patero" no suena bien). Yo lo hice durante más de veinte años, con resultados aceptables. Pero el gran problema era que, según la etapa de fermentación, la casa se impregnaba de un fortísimo olor a vino que llamaba la atención hasta de los que pasaban por la vereda. Por este motivo, hay parejas que se rompen. Sé de algunas mujeres que se instalaron en el cuartito del fondo o directamente se las tomaron.
Aprendí a hacerlo por amor propio y por un desafío conmigo mismo. Muchos pacientes italianos, a quienes respeté y quise inmensamente, me obsequiaban vinos hechos con uvas de sus parrales, americanas o chinches. ¡Chinches eran las que me agarraba porque eran intomables! Avinagrados, tras varios intentos para corregirlos con azúcar o sacarina, recuerdo uno de ellos, que había pasado al estado de putrefacción. Yo había ido a visitarlo, y éste, desde la cama, me dijo:
-Doctore, tomate un biccherino del mío vino. Es un piaccere e un vero licore!
-Pero don Pietro, son las ocho de la mañana -le dije-, y tomé un sorbito con prudencia, pero tuve que disparar hacia el baño a lavarme la boca con jabón. Lo felicité y lo saludé con cariño. Este episodio me decidió a producirlo.
La uva para vinificar procedía de Mendoza y venía sin aviso previo. Un día en que mi familia no estaba me enviaron cuarenta cajones de uvas tan maduras que el jugo se escurría por el suelo. A partir de ese acontecimiento tuve un fiel ayudante en mi nieto durante dieciocho años. Al principio, como tenía cuatro años, se distraía con cualquier boludez, sacaba de su lugar la manguera que hacía de sifón para llenar las damajuanas y el vino se esparcía por todos lados. Lo que se salvaba lo embotellábamos y lo etiquetábamos con dibujos humorísticos de mis muestras.
Un año se me ocurrió hacer un espumante sin sospechar su potencialidad latente. Por seguridad le puse alambres fuertes para sostener el corcho, pero el calor los hizo saltar provocando una inundación.
Quiso la casualidad que un famoso enólogo hiciera una alabanza de mi vino. Perdonen mi petulancia, pero aquí les reproduzco lo que dijo: “Lo bebí hasta la última gota, sin echar de menos las botellas que aún descansan en mi bodega”.
¡Salud, amigos!
ERA PARA MI LA VIDA ERTERA
(Publicado el 6 de diciembre de 2009). (85)
Soy gardeliano a muerte. Siempre admiré su empuje y su visión, y pienso que fue un adelantado para su época. Aún no puedo entender cómo logró aquel fraseo tan natural. No debemos olvidar que inauguró formalmente el tango cantado y le tocó lo más difícil: interpretar temas inéditos, sin poder basarse en otros anteriores. Ahora es más fácil cantar lo que ya está grabado por otros, los métodos electrónicos han sido y son una gran ayuda.
Pero hay un hecho que pocas veces ha sido abordado por los especialistas: ¿por qué reemplazaba la N por la R ? ¿Por un defecto en la dicción? ¿Por su origen francés? (recuerden las R estrepitosas de Edith Piaf). ¿Por influencia de su madre Marie Berthe Gardés? (ella le diría: "¡Cartá, petit Charles!", a lo que el niño contestaría: "¡No carto un carajo!"). Trataremos ahora de analizar el tema científicamente.
Según otorrinolaringólogos y foniatras famosos, la N reemplaza a la R por las siguientes causas:
Orgánicas: Por cuerdas vocales largas o cortas, y cortas o largas.
Funcionales: Meteorismo u obesidad.
Funcionales: Meteorismo u obesidad.
Variadas: Mucosidad nasal abundante, sinusitis u objetos extraños introducidos en la nariz (porotos, maíces, etc.).
Psicológicas: Enefobia (terror a las enes).
Cacofónicas: Combinación desagradable de sonidos.
Un ejemplo lo ilustrará mejor: “Era para mí la vida ERtera”, “Era para mí la vida ENtera”. Es indudable que el primero tiene una intensidad en decibeles más favorable que el segundo. Quiere decir que Gardel, con buen criterio, estudió la física del sonido y reemplazó las N por las R. Según musicólogos respetables, esto le permitió a nuestro Zorzal utilizar dos músculos menos del aparato de fonación, con reducción considerable del esfuerzo para cantar.
Pero además, y por sobre todas las cosas, lo hacía porque le salía así.
LAS CARTAS ESTÁN ECHADAS: LA HORA DEL CLIMATERIO
(Publicado el 13 de diciembre de 2009). (86)
También denominado andropausia, es de sumo interés para el hombre, que siente herido su machismo. Las damas, en cambio, sienten curiosidad y suelen repetir: "¿Ya no me querés más?" "No andarás con otra, ¿no?"
La causa es sencilla: disminuye la testosterona en sangre. El momento de inicio suele ser variable, pero siempre ronda los 50 años. Depende de factores hereditarios, raciales e intelectuales, y son más propensos a padecerla los señores cultos y autorreflexivos, ya que en esta etapa comienzan a analizar posibles fracasos.
Los síntomas característicos son irritabilidad, depresión, disminución del deseo sexual, calores, indecisión, sueño después de cenar, erecciones reducidas, menor autoestima, sensación de pérdida del poder de seducción (galán decadente que se va al mazo con el as de espadas y el as de bastos).
El climaterio masculino es de pausada evolución en comparación con la mujer, que tiene su menopausia en forma más abrupta. Pese a ello, el hombre puede engendrar hasta casi los 80 años, mientras que ella no. (Queridos lectores: cuando vean a un viejito con un chico, no le pregunten si es el nietito: podría ser el hijo). Muchos caballeros piensan que pueden resolver su problema con la pastilla azul o cambiando a su dulce compañera de toda la vida por una péndex recién salida del cascarón. Amigos andropáusicos, en estos casos, conviene no desoír la sabiduría popular:
Jinetes viejos
con potranca joven
no van muy lejos.
Caballero vejete
para potranca joven
es poco jinete.
LA CUARTA EDAD
(Publicado el 20 de diciembre de 2009). (87)
Hasta hace algún tiempo todo terminaba en la tercera edad, que iba de los 60 a los 74 años. ¿Y después? ¿El abismo? ¿Un pozo negro? ¡Minga!
Siempre se dice que el organismo es una máquina que debe preservarse, aunque no sepamos bien para qué. Frecuentemente nos encontramos con personas de edad avanzada que se mantienen en forma, totalmente vigentes, llenos de iniciativas y planes de trabajo. Muchos hombres y mujeres (científicos, escritores, investigadores, políticos, hombres de campo y amas de casa) sienten que sus mentes siguen lúcidas y sus ganas de hacer permanecen intactas.
El aumento de la expectativa de vida y los efectos de la medicina preventiva han posibilitado la aparición de "la cuarta edad", que empieza a los 80 pirulos. Fanfarroneando un poco, no dudamos de que ya están asomando la quinta edad (de los 90 a los 99 años) y la sexta (de los 100 en adelante, que serán los nuevos "pendeviejos").
Como ven, mis lectores longevos, ¡hoy nadie es un vejete!
LA TRADICIÓN EN LAS FIESTAS DE FIN DE AÑO
(Publicado 27 de diciembre de 2009). (88)
Ante todo, mis lectores amigos de los atracones y de las largas sobremesas (bien rociadas), quiero darles algunos consejos:
Yo se que todos caemos en lo mismo, pero vale alertarnos.
No comer hasta reventar.
No beber hasta empezar a ver doble.- ¿Se imaginan ver doble a la suegra?-
Evitar sacar temas políticos o de fútbol.-¿De qué hablar, entonces?-: de comidas, de bebidas, del pan dulce (no el de tu cuñada) y de turrones (sin referirse a los legisladores). Estas simples medidas pueden evitar desórdenes mayúsculos.
Aclarado el tema, veamos algunas cábalas de fin de año:
Colocar doce uvas o pasas de uvas, junto al plato de cada comensal. Al sonar la hora indicada, comer de a una, (una por cada mes del año que espichó) parados en la silla. Bajar apoyando el pie derecho (para los que ya escabiaron o chuparon de lo lindo, es una misión imposible).
Recibir muchos regalos poniéndose la muda al revés.
Poner un anillo de oro dentro de la copa de champán (ojo con los chorros de la familia de tu señora o de tu esposo). Evitar tragarla, porque sino, te esperará el día primero, de rigurosa inspección ocular.
Cocinar una corvina con escamas y sin anzuelo.
Encender velas de colores (tené siempre el extinguidor a mano).
Usar ropa interior amarilla o roja (los españoles de parabienes).
Lavarse las manos con champaña (no queda bien chupárselas y menos lamer las de otros).
Hacer el famoso muñeco con ropa vieja (antes es conveniente sacar al abuelo de adentro). Quemarlo, evitando incinerar la casa del vecino malo.
Encender cuetes (no tirarlos, aunque sean más baratos, porque apestan), lanzar cañitas voladoras (apuntando a la casa del mismo vecino malo) y bombas de estruendo (rompeportones).
Estrenar una bombacha rosa: (para los caballeros, queda a elección).
Todo ésto, sumado, te traerá: ¡salud, amor y guita!.
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